El contralmirante Fernando Farías Laguna fue detenido en Argentina tras ser señalado como presunto líder de una red dedicada al contrabando de hidrocarburos en México.
La captura fue confirmada por Omar García Harfuch, quien detalló que el operativo fue resultado de una coordinación entre la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, Interpol México, la FEMDO y el Centro Nacional de Inteligencia.
De acuerdo con autoridades mexicanas, Farías Laguna tenía una orden de aprehensión por delincuencia organizada relacionada con delitos en materia de hidrocarburos y además contaba con una ficha roja de Interpol.
Las investigaciones lo ubican como uno de los presuntos operadores de una organización dedicada al llamado huachicol fiscal, un esquema que consiste en introducir combustibles de forma irregular al país o evadir impuestos mediante operaciones fraudulentas.
Al momento de su detención, autoridades señalaron que presuntamente portaba documentación falsa, por lo que ahora enfrenta un proceso con fines de extradición a México.
El caso tomó mayor relevancia porque el ex mando naval había faltado en al menos tres ocasiones a audiencias judiciales programadas por este caso, incluida una comparecencia prevista para el 5 de noviembre ante la jueza Nancy Selene Hidalgo.
Fuentes judiciales ya habían advertido desde finales del año pasado que sus ausencias podrían interpretarse como un intento de evadir a la justicia, lo que terminó acelerando una nueva orden de captura.
Otro elemento que ha generado atención política es su vínculo familiar: Farías Laguna es señalado como sobrino político del ex secretario de Marina Rafael Ojeda Durán durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Ahora viene la parte más complicada para su defensa: enfrentar la extradición y explicar cómo terminó un alto mando naval vinculado a una de las redes de contrabando más sensibles del país. Y sí… esto ya parece serie de streaming, pero con expedientes reales.



